La experiencia del usuario depende de la visibilidad, la interacción y la fiabilidad. En entornos exteriores o marinos, estas pantallas facilitan el funcionamiento diario.
El brillo de 1000 nits mantiene las pantallas legibles incluso bajo la luz solar directa.
Los recubrimientos antirreflectantes minimizan el deslumbramiento del agua o el vidrio.
La protección IP65 protege la pantalla de la lluvia y el polvo.
Las carcasas resistentes resisten la corrosión y los daños por impacto.
El tacto capacitivo funciona con precisión incluso con iluminación variable.
La respuesta sensible mejora la usabilidad en quioscos y paneles de control.
El ajuste automático del brillo se adapta a los ciclos día-noche.
La electrónica estable evita el parpadeo o el sobrecalentamiento.
Las pantallas nítidas y fiables proyectan profesionalismo y calidad.
Los operadores pueden concentrarse en las tareas en lugar de ajustar las pantallas.
Una vida útil más larga y menos fallos significan un menor coste de mantenimiento.
La legibilidad constante mejora la productividad.
Desde la legibilidad a la luz del sol hasta la estabilidad a largo plazo, las pantallas de alto brillo IP65 para exteriores mejoran tanto la satisfacción del usuario como la eficiencia operativa.